Alejandro Gonzalez | abril 13, 2020

Coronavirus una pandemia infravalorada

Cuando no valorar el COVID-19 duele

Este articulo en el que he recabado información y testimonios sobre personas que han estado internados por padecer coronavirus haciendo mías las palabras del periodista y escritor Martín Caparrós: “Ahora el periodismo parece ser contarle a muchos lo que no quieren saber”, publicadas en el diario El País espero sirva para traer conciencia a qué enemigo nos enfrentamos los ciudadanos de calle. Heroes no, ese es un concepto demasiado grande, solo sobrevivientes.

Disculpas por infravalorar al COVID-19

El sitio Huffigton Post el cual admiro pues comenzó como un blog y en la actualidad es un medio internacional con más de 300 periodistas, publicó el testimonio y pedido de disculpas a la comunidad por parte del médico español Pau Mateo -trabaja en el hospital de Piacenza- quien al inicio de la pandemia en un vídeo en You Tube indicaba que el virus era “medio gripe y medio catarro”. “Hemos infravalorado este riesgo, este enemigo. No es una gripe, no es un resfriado, estábamos equivocados”, explicaba ahora en un segundo vídeo.


Me cambio la vida "este maldito virus"

En tanto el diario ABC.es transcribió el testimonio del médico italiano Gianni Zampino, al telediario nocturno del canal italiano RAI 1, desde la Unidad de Cuidados Intensivos. El ahora devenido en paciente relata en la entrevista desde la habitación de terapia intermedia del hospital y con una mascarilla para poder respirar, un terrible relato que ha conmovido el corazón de los espectadores. “Todavía hoy veo demasiadas personas que se toman este maldito virus a la ligera, me ha cambiado la vida que hasta hace unos días era normal. [...] Y a matado a la persona que mas amo: Mi Padre". El galeno aún debe llevar la mascarilla tanto de día como de noche porque no puede respirar sin ayuda.

Cuatro semanas y contando.

Por su parte el sitio de noticias neoyorkino HOTAIR ha publicado entre otros testimonios el del ciudadano aun en recuperación Jag Singh, de 55 años, quien a tres semanas de haber sido dado de alta todavía está lidiando con una "tos persistente".
"Han pasado casi cuatro semanas desde que me enfermé", comienza Singh, y continua "si bien mi fiebre y mi severa falta de aliento han desaparecido."
Jag explica que durante la enfermedad tuvo "problemas gastrointestinales, pérdida de olfato y presión sinusal intensa. Desde entonces, he experimentado fatiga, dolores de cabeza intensos, congestión continua, dolor de garganta, problemas para concentrarse y pérdida de memoria a corto plazo" e indica que lo "más confuso que la llegada de nuevos síntomas es la forma en que mi progreso parece detenerse y comenzar", finaliza.

Los efectos del coronavirus sin control

Por último y aunque este no se trata de un testimonio es un llamado de atención a los cordobeses, el canal de noticias EuroNews ha destacado en su informe diario la desolación que los pobladores de la ciudad de Guayaquil en Ecuador están viviendo por la crisis generada por el coronavirus donde personal de las fuerzas de seguridad han retirado de los hogares unos ochocientos cuerpos de fallecidos y apilado para enterrar en una fosa común.


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