Monica Andrea Lopez | marzo 25, 2020

Actividad para Niños: Lectura del cuento “Los sueños del sapo”


Clase: Lectura del cuento “Los sueños del sapo” 

Objetivo de la clase

Disfrutar aprendiendo de la escucha del cuento: “Los sueños del sapo”. (Archivos adjuntos en Vídeo, Audio y escrito.) 
Aprender a valorar su propia identidad. 

Inicio 

Se explicara al niño que a continuación le contaremos va a escuchar un cuento resaltando las siguientes preguntas: ¿Te gustan los cuentos? ¿Cuáles conoces? ¿Lees u escuchas muchos cuentos? 
Se busca que el educando se exprese sobre lo que sabe y conoce, por lo tanto la conversación no debe ser un interrogatorio sino una posibilidad de que el niño opine

Desarrollo 

Proponemos al niño reflexionar ¿por qué el cuento se titula “Los sueños del sapo”? y luego escribimos el título del cuento en el cuaderno. A medida que lo anotamos, pronunciamos lentamente marcando con el dedo las palabras. 

A continuación los padres leen a sus hijos: “Los sueños del sapo”, informándoles que el cuento fue escrito por Javier Villafañe. 

El Cuento

"LOS SUEÑOS DEL SAPO" de Javier Villafañe 

Una tarde un sapo dijo: 

–Esta noche voy a soñar que soy árbol. Y dando saltos, llegó a la puerta de su cueva. 
Era feliz; iba a ser árbol esa noche. 
Todavía andaba el sol girando en la rueda del molino. Estuvo un largo rato mirando el cielo. Después bajó a la cueva, cerró los ojos y se quedó dormido. 
Esa noche el sapo soñó que era árbol. A la mañana siguiente contó su sueño. Más de cien sapos lo escuchaban. 

–Anoche fui árbol –dijo–, un álamo. Estaba cerca de unos paraísos. Tenía nidos. Tenía raíces hondas y muchos brazos como alas, pero no podía volar. Era un tronco delgado y alto que subía. Creí que caminaba, pero era el otoño llevándome las hojas. Creí que lloraba, pero era la lluvia. Siempre estaba en el mismo sitio, subiendo, con las raíces sedientas y profundas. No me gustó ser árbol. 
El sapo se fue, llegó a la huerta y se quedó descansando debajo de una hoja de acelga. Esa tarde el sapo dijo: 

–Esta noche voy a soñar que soy río. 
Al día siguiente contó su sueño. Más de doscientos sapos formaron rueda para oírlo. 

–Fui río anoche –dijo–. A ambos lados, lejos, tenía las riberas. No podía escucharme. 
Iba llevando barcos. Los llevaba y los traía. Eran siempre los mismos pañuelos en el puerto. La misma prisa por partir, la misma prisa por llegar. Descubrí que los barcos llevan a los que se quedan. Descubrí también que el río es agua que está quieta, es la espuma que anda; y que el río está siempre callado, es un largo silencio que busca las orillas, la tierra, para descansar. Su música cabe en las manos de un niño; sube y baja por las espirales de un caracol. Fue una lástima. No vi una sola sirena; siempre vi peces, nada más que peces. No me gustó ser río. 
Y el sapo se fue. Volvió a la huerta y descansó entre cuatro palitos que señalaban los límites del perejil. 

Esa tarde el sapo dijo: –Esta noche voy a soñar que soy caballo. 
Y al día siguiente contó su sueño. Más de trescientos sapos lo escucharon. Algunos vinieron desde muy lejos para oírlo. –Fui caballo anoche –dijo–. Un hermoso caballo. Tenía riendas. Iba llevando un hombre que huía. Iba por un camino largo. Crucé un puente, un pantano; toda la pampa bajo el látigo. Oía latir el corazón del hombre que me castigaba. Bebí en un arroyo. Vi mis ojos de caballo en el agua. Me ataron a un poste. Después vi una estrella grande en el cielo; después el sol; después un pájaro se posó sobre mi lomo. No me gustó ser caballo. 

Otra noche soñó que era viento. Y al día siguiente dijo: –No me gustó ser viento. 
Soñó que era luciérnaga, y dijo al día siguiente: –No me gustó ser luciérnaga. 
Después soñó que era nube, y dijo: –No me gustó ser nube. 

–Una mañana los sapos lo vieron muy feliz a la orilla del agua. 
-¿Por qué estás tan contento? -le preguntaron. 
Y el sapo respondió: 
-Anoche tuve un sueño maravilloso. Soñé que era sapo.

Actividades

Oimos y vemos el vídeo como acercamiento al relato.






Iniciamos una conversación libre donde el niño nos pueda comentar que le gustó, que entendió y que sintió, incentivando con algunas de las siguientes preguntas. 

¿Le gustó ser árbol? ¿Por qué? ¿En qué lugar se encontraba el árbol? ¿Le gustó ser caballo al sapo? ¿Por qué?; ¿Cuántos sapos había en el público? ¿Soñó con ser otra cosa? ¿Le gusto ser las otras cosas que soñó? 

¿Finalmente que soñó? ¿Y le gustó? ¿Por qué será que le gustó ser sapo? 

Al comienzo de esta historia, ¿le gustaba al sapo ser sapo? ¿Y al final? 

Por ultimo se trabajará en la lectura conjunta -entre padre y alumno- de distintos fragmentos del cuento con el fin de precisar el significado de algunas palabras, expresiones o partes del texto. (Por ejemplo: Soñó que iba ser árbol, soñó que iba ser rio, soñó que iba ser caballo, etc.). 

Recortamos las imágenes por la linea de puntos, las coloreamos y ordenamos enumerándolas de acuerdo al relato pegándolas en el cuaderno.

Sueños del Sapo

Cierre 

Reflexión final: Cada uno puede pensar, sentir y actuar de manera distinta. Por tanto debemos aceptarnos tal como somos, con las diferencias y virtudes que tenemos y que estas nos permiten no ser iguales a los demás. 

Algunos son muy buenos para los deportes, otros para la cocina o para estudiar, dibujar o le fascinan los animales, los robot, las películas, entre muchas otras cosas mas. Todo eso nos va diferenciando de los otros pero cada uno es valioso por lo que es. 

Finalmente los niños contestaran ¿que es lo que mas les gusta?, ¿que es lo quieren ser cuando sean grandes?.Escribiendo la respuestas en una cartulina o papel de color, luego lo dibujamos y lo pegamos en el cuaderno.

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Fuentes: Blog Rincon Docente

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